Si a menudo sientes hinchazón, digestiones pesadas, o incluso tu piel está más apagada de lo normal, tu intestino puede estar pidiendo ayuda.
Para mejorar esta situación te recomiendo que introduzcas alimentos fermentados, y te aseguro que notarás la diferencia 🙂
¿Por qué los fermentados son tan poderosos?
Los alimentos fermentados están llenos de probióticos, esas bacterias buenas que equilibran tu microbiota intestinal.
Cuando tu intestino está en armonía, no solo tus digestiones mejoran, sino que también lo notarás en tu energía, en cómo te sientes… ¡y hasta en tu piel!
Beneficios de los fermentados para tu salud
✔ Mejoran la digestión – Ayudan a descomponer los alimentos y favorecen la absorción de nutrientes.
✔ Refuerzan tu sistema inmunológico – Un intestino sano es clave para tener defensas fuertes.
✔ Reducen la inflamación – Pueden aliviar problemas como el hinchazón constante.
✔ Equilibran la flora intestinal – Si has tomado antibióticos o comes muchos procesados, te ayudan a restaurarla.
✔ Mejoran tu piel – Al mejorar tu microbiota, pueden reducir el acné y mejorar la sensibilidad.
¿Cuáles son los mejores fermentados para incluir en tu dieta?
Kéfir – Más probiótico que el yogur, ideal para la digestión.
Kombucha – Un té fermentado lleno de enzimas digestivas.
Chucrut y kimchi – Repollo fermentado con beneficios probióticos (y un toque picante en el caso del kimchi).
Miso – Pasta fermentada de soja, perfecta para sopas o aliños.
Yogur natural – Elige opciones sin azúcares añadidos y con cultivos vivos (bífidus)
Levadura madre – Se utiliza para la elaboración de pan. Esta fermentación va descomponiendo los nutrientes de la harina, entre ellos el gluten y de esta forma, cuando lo consumimos, somos capaces de digerirlo correctamente.
Tempeh – Con ayuda de la fermentación, hace que seamos capaces de asimilar correctamente la proteína que contiene la soja, sin tener que cocinarla a altas temperaturas.
Cómo introducirlos sin que te sienten mal
Si no sueles consumir fermentados, empieza poco a poco para evitar molestias digestivas:
– Empieza con pequeñas cantidades – Media taza de kéfir o un par de cucharadas de chucrut es suficiente.
– Escoge versiones sin pasteurizar – Porque las versiones comerciales a menudo matan los probióticos con calor.
– Escucha a tu cuerpo – Si notas hinchazón, reduce la cantidad y dale tiempo a tu intestino para adaptarse.
Incluir fermentados en tu dieta es una forma fácil y natural de mejorar tu salud intestinal y tu piel.
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